martes, 31 de mayo de 2011

TOCQUEVILLE (1805-1859)

Hijo nacido de una familia monárquica pero convencido de la necesidad de la democracia, Alexis de Tocqueville nacido el 29 de julio de 1805 es uno de los pensadores más interesantes del siglo XIX, en su obra no solo encontramos un vivo testimonio del surgimiento de la sociedad moderna sino también la construcción de herramientas de análisis político que trascendieron la época en la que fueron creadas y se nos presentan hoy con una gran actualidad.


Tocqueville es conocido principalmente por dos de sus libros, la democracia en América y el antiguo régimen y la revolución (1856), el define la democracia como un estado social cuya característica principal es la igualdad de condiciones, esto es, la democracia es planteada en una versión sustantiva en la que la igualdad es presentada como un vivo testimonio de la sociedad civil, el Estado social es corrientemente el producto de un hecho, a veces de las leyes y muy frecuentemente de ambas cosas unidas; pero una vez que existe, se le puede considerar a él mismo como la causa primera de la mayor parte de las leyes, de las costumbres y de las ideas que rigen las conductas de las naciones.

Estudió Derecho y obtuvo una plaza de magistrado en Versalles en 1827, Sin embargo, su inquietud intelectual le llevó a aceptar una misión gubernamental para viajar a los Estados Unidos a estudiar su sistema penitenciario (1831), su estancia allí duró dos años, fruto de este viaje fue su primer obra: Del sistema penitenciario en los Estados Unidos y de su aplicación en Francia (1833). Sin embargo, su estancia en Estados Unidos le sirvió para profundizar en el análisis de los sistemas político y social estadounidenses, que describió en su obra La democracia en América (1835-1840).

De regreso de sus viajes a Estados Unidos, Tocqueville abandonó definitivamente la magistratura para dedicarse a la política y a la producción intelectual. En 1838 ingresó en la Academia de Ciencias Morales y Políticas, en 1839 fue elegido diputado por el pueblo de Normandía que lleva su mismo nombre, Tocqueville (del que habla en su obra Souvenirs), y en 1841 llegó a la Academia Francesa. Se opuso tanto a la Revolución de 1848 (que acabó con la monarquía de Luis Felipe de Orleans) como al golpe de estado de Luis Napoleón en 1851-1852 (que acabó con la Segunda República Francesa y dio paso al Segundo Imperio, con Luis Napoleón como Napoleón III); fue uno de los diputados arrestados durante el golpe.

LA DEMOCRACIA SE CARACTERIZA POR LA IGUALDA DE CONDICIONES

La igualdad de condiciones se encarna en la democracia
Bajo el antiguo régimen los individuos nacían con desigualdades respecto al derecho, por ejemplo los miembros del clero no pagaban impuestos mientras que los del estado llano estaban totalmente sometidos a la gamela (impuestos sobre la sal).
Tocqueville buscaba la igualdad de derecho para todos y por lo tanto por la posibilidad para todos de acceder a cualquiera status social.

La igualdad de condiciones favorece el invidualismo
El individualismo es el sentimiento que hace de cada individuo un centro de decisión autónomo este sentimiento es legitimo buscando nuestro bienestar, no conviene que el individualismo desboque en el egoísmo.

http://youtu.be/WANkooIr9ic

CONCILIAR IGUALDAD Y LIBERTAD

La democracia puede conducir a la tiranía de la mayoría
Tocqueville consideraba contrariamente a Adam Smith, que el mercado es suficiente para crear el vinculo social. Partiendo de este hecho si cada individuo que quisiera ejercer plenamente su libertad solo se preocupara por su interés personal.
El buscar nuestro interés propio puede correr el riesgo de llegar ala tiranía por buscar cada día mas nuestro bienestar llevándonos a olvidar al la sociedad, el mayor riesgo de la democracia es pues la sumisión mas o menos voluntaria del individuo a la voluntad de la mayoría.

La tiranía se puede evitar con la participación de los ciudadanos en los asuntos públicos
Trabajo en comunidad para conseguir el bien común.

SENTIDO DE SU OBRA

La afirmación sin fisuras de lo que se considera un hecho fundamental y trascendente: la tendencia de las sociedades modernas hacia la igualdad de condiciones entre las personas. Es una tendencia claramente anclada en el pasado, que permite encontrar unidad en todo el complejo y plural devenir histórico. Esta idea central nos permite seguir su obra según la oposición entre aristocrático y democrático (o entre aristocrático e igualitario).Insistió en que esta tendencia se podía realizar de las más variadas formas y coexistir con muy diferentes tipos de organización. Los progresistas estarán en contra en este punto ya que piensan que hay una vía única (periodización de las edades del hombre que no se pueden saltar). Aquí introduce la idea sobre que la tendencia a la igualdad se produce de forma inconsciente (idea que luego veremos en Marx).

En estos dos puntos vemos que Tocqueville propone una filosofía de la historia, algo muy propio de los siglos XVIII y XIX; una visión que otorga sentido general a toda la evolución histórica. La diferencia de Tocqueville a otras filosofías de la historia es que considera que el despliegue de esa razón de ese proceso histórico es del todo impredecible.

En la obra de Tocqueville también hay que destacar importantes aportaciones metodológicas; asume una metodología que en muchos casos es novedosa. Tiene muchos puntos en común con Max Weber. La especial habilidad para partiendo de fenómenos o datos empíricos muy precisos, pasaba a la construcción o modelos que aspiran a hacer la realidad general comprensible. La novedad es que estos modelos no reflejaban al pie de la letra la realidad sino que se dedicaban a privilegiar rasgos de esta realidad (más tarde lo hará Max Weber, y se llamará categoría o ‘tipo ideal’. No era una media: se trataba de exagerar unos rasgos para entender una realidad, llegando a veces, a caricaturizarla. Con esto trabaja Tocqueville. Llama también la atención porque su tendencia era buscar datos para hacer construcciones generales.

EL CAMBIO SOCIAL SEGÚN TOCQUEVILLE

Para Tocqueville, el cambio social es el resultado de la aspiración a la igualdad de los hombres, para él, si la humanidad debe elegir entre la libertad y la igualdad, siempre decidirá en favor de la segunda, incluso a costa de alguna coacción, siempre y cuando el poder público proporcione el mínimo nivel necesario de vida y seguridad.

Sin embargo, al examinar la obra de Tocqueville. La Democracia en América la libertad en las sociedades democráticas es un bien superior que debe sobreponerse a la igualdad, ya que a pesar de que la igualdad sea un rasgo común en la historia de la humanidad no significa que sea buena, pues la igualdad tiene connotaciones morales que inciden en la relación entre los ciudadanos y el Estado.

Al situarse las personas en condiciones sociales iguales, los lazos de unión que tenían en otras épocas desaparecen generando en el ciudadano una idea de desprendimiento de cualquier clase de relación con sus semejantes. En cuanto a la relación con el Estado, se toman estas ideas para perpetuarse, al presentar como moralmente bueno el ciudadano que vive aislado del otro y del Estado, es decir el tipo de estado déspota al cual Toqueville referencia en su obra respecto a las debilidades en las que podría caer un Estado democrático.

La libertad política, en contraste, es un bien que se debe seguir a todo momento en las sociedades democráticas, aunque sus efectos sean a largo plazo y no beneficien a toda la gente son necesarios para mostrarle al ciudadano que vive con otras personas, que necesita de ellas para vivir y que requiere del Estado para desarrollarse como ciudadano y como miembro de la sociedad. De este modo, la libertad política acaba con alguna posibilidad de engendrar despotismo en la sociedad democrática.

La cuestión sigue siendo de actualidad, es la adecuación entre esta doble reivindicación de libertad e igualdad: "las naciones hoy en día no saben hacer que en su seno las condiciones no sean iguales, pero depende de ellos que la igualdad lleve a la servidumbre o a la libertad, a las luces o a la barbarie, a la prosperidad o a la miseria."


viernes, 27 de mayo de 2011

OBRAS

 •Del sistema penitenciario en los Estados Unidos y de su aplicación en Francia (1833)
 Quince días en el desierto (1840)
De la democracia en América (Volumen I 1835 - Volumen II 1840). Trotta, 2010. ISBN 978-84-  9879-122-8
El Antiguo Régimen y la Revolución (1856)

REFLEXION

Realizar la libertad para todos es el fin más raro que pueda ambicionar un régimen político; Tocqueville nos enseña que es, además, el más difícil de realizar y mantener. La igualdad de condiciones es un fenómeno histórico que será continuo y está destinado a expandirse por el mundo. El debe acompañarse de una voluntad política que tenga a la libertad como meta, que haga de modo tal que la igualación de condiciones conduzca a la libertad de todos y no al sometimiento de todos. La democracia no debe ser un régimen de servidumbre voluntaria. Para evita sucumbir a esta tentación, que emana de la democracia misma, es necesario que la “pasión de la libertad” combata “la pasión de la igualdad”. La democracia no es solamente un régimen, es una manera de vivir y de organizar el destino de la sociedad. Ella es, tal vez, el destino de todas las sociedades del mundo. Pero ella debe preservarse de sí misma cultivando el gusto por la libertad. Hay que llevar a cabo la apuesta más difícil: que la libertad personal se realice como un valor público para la colectividad; ella debe ser la fuente de iniciativa, de movimiento, de vitalidad, de inventiva y de esfuerzo. Las sociedades modernas deben encontrar su reposo en el movimiento.



“No puede hablarse seriamente de un Estado Social democrático a partir de la indigencia y de la ignorancia


http://youtu.be/DIDg9oCW5co